Es una complicación poco común que puede presentarse después de una cirugía refractiva con láser. Consiste en el adelgazamiento progresivo de la córnea, que pierde su forma regular y se deforma hacia adelante.
Esta alteración genera visión borrosa, astigmatismo irregular y sensibilidad a la luz. Puede desarrollarse semanas o incluso años después de la cirugía, y requiere un seguimiento cercano para evitar un deterioro visual significativo.
Es un procedimiento simple, no invasivo y ambulatorio, realizado con anestesia tópica. Su objetivo principal es reducir la elasticidad del tejido corneal, restaurando su rigidez y calidad original. El tratamiento se aplica en la superficie de la córnea, sin necesidad de intervenir dentro del globo ocular. La sesión dura aproximadamente 30 minutos por ojo y, en la mayoría de los casos, basta con una sola aplicación para lograr el efecto deseado.
Este diagnóstico podría también ser tratado con: Anillos Intracorneales