Es una condición ocular relacionada con la edad que dificulta enfocar objetos cercanos. Suele aparecer entre los 40 y 45 años y progresar gradualmente hasta los 65, afectando tareas cotidianas como leer o usar el celular.
Se produce por la pérdida natural de flexibilidad del cristalino, que con los años deja de ajustar su forma para enfocar. Es parte del proceso de envejecimiento y afecta a la mayoría de las personas en algún momento de su vida adulta.
Es una tecnología de alta precisión que permite corregir la miopía de forma segura y eficaz. Mediante pulsos de luz ultravioleta fría, este láser remodela la curvatura de la córnea, logrando que los rayos de luz se enfoquen correctamente sobre la retina. Gracias a este procedimiento, es posible reducir o incluso eliminar la dependencia de gafas o lentes de contacto, ofreciendo una solución duradera para quienes buscan mejorar su visión de lejos.
Este diagnóstico podría también ser tratado con: Cirugía ocular.