Son crecimientos anormales que pueden afectar los párpados, el globo ocular o la órbita que lo rodea. Estas lesiones pueden ser benignas o malignas, y su origen varía según la zona ocular comprometida.
Aunque la mayoría son benignos, algunos tumores pueden crecer con el tiempo y ejercer presión sobre estructuras cercanas, provocando molestias, alteraciones en la visión o cambios visibles en el ojo o sus alrededores. Su detección temprana es clave para un buen pronóstico.
La cirugía oftálmica incluye distintos procedimientos destinados a corregir la visión y tratar enfermedades oculares, mediante la modificación de la córnea o la sustitución del cristalino. Estos tratamientos ofrecen beneficios como una mayor agudeza visual, alivio de síntomas y una mejor calidad de vida.